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El resplandor

Rienzi Pared Pérez
Santo Domingo

Hay personas cuyo talento está por encima de la media, y son duramente criticadas en el estreno de sus películas. Quizás sea por la falta de comprensión o entendimiento del producto presentado; o lo que es más lamentable; presentar un trabajo que se encuentre adelantado a la época que le ha tocado vivir.

Esto es posible que le haya tocado en su trayectoria a Stanley Kubrick, cuando en el 1967 mostró al mundo su película: “2001: Una Odisea del Espacio”, que las críticas y el público en general no la comprendieron, sino muchos años después, cuando pudieron aquilatar la obra majestuosa de este gran director. Pues bien, en el año 1980 este responsable artístico nos presenta otra película, la cual fue adaptada de una novela del escritor Stephen King, titulada en inglés “The Shining”, lo cual se denominó en castellano: “El Resplandor”.

Nuevamente las críticas catalogaron de manera negativa este rodaje e hizo que la misma fuera merecedora a la candidatura de dos ‘Premios Razzies’ que vienen siendo los AntiOscars, en el apartado de Peor Actriz y el de Peor Director. Sin embargo, el tiempo, como buen catalizador de las cosas, ha colocado esta película como una de las mejores en lo que tiene que ver con el suspenso y el horror, para los grandes críticos y cinéfilos en todo el mundo. Y es que el trabajo de Stanley Kubrick es necesario que se analice a profundidad y no a la ligera; porque siempre está detrás la mano de este genio del cine, destilando arte en todo el sentido de la palabra.

El argumento de la película pudiera parecer simple, pero es complejo. Jack Torrance (Jack Nicholson) es un escritor que ha tenido problemas de bebidas alcohólicas anteriormente, y es contratado como vigilante o cuidador de un hotel que queda solitario en la época de invierno. Junto con él se muda su esposa y su hijo. Al inicio todo va muy bien; pero paulatinamente, debido a la soledad, la incomunicación, el insomnio que sufre y los demonios internos que posee, va desatando una espiral de violencia que atenta contra la vida de su propia esposa y el hijo.

En paralelo con la línea dramática, la película presenta una serie de innumerables representaciones simbólicas sobre el comportamiento psicológico de este ser humano que cada día va cayendo enfermo, donde se van sucediendo una serie de fenómenos paranormales que solamente su hijo Danny, posee la capacidad de visualizarlos. Mientras su padre empieza  a padecer trastornos de la personalidad que lo llevan a perder la razón, volviéndose más agresivo. Su esposa Wendy (Shelly Duvall) tiene cada día más miedo. Por lo tanto, ella va aislándose cada vez más porque el peligro va ‘in crescendo’.

Este trastorno de la personalidad de Jack pudo haberse dado de una parte biológica (recordemos que era un ex alcohólico) y esto no lo sabemos porque la película no lo dice o quizás haya sido por las causas medioambientales de la soledad, la falta de interacción con el mundo exterior, donde este comportamiento pueda suponer estilos de afrontamiento inadaptados, que hayan conducidos a problemas personales y otros trastornos, tales como desórdenes de ansiedad muy severos, trastornos depresivos e incluso a trastornos bipolares. Lo que si sabemos porque nos los muestra la pantalla, es que nuestro protagonista perdió por completo todo contacto con el mundo real hasta llegar al plano de la locura.

La actuación de Jack Nicholson es sorprendente, porque se va metiendo en el personaje y muestra ante el espectador ese rostro desubicado y enfermo reflejándonos ese terror ante la eventualidad de asesinar a su esposa e hijo.

La puesta en escena por parte del director llegó casi a la misma locura del personaje; ya que hubo escenas donde se rodó más de 100 veces, conllevando a que cada personaje se saliera de sus casillas para que reflejaran ante la pantalla ese rostro enfermo y hastiado de las cosas. Todo esto acompañado de una fotografía de John Alcott, bien delineada, mostrándonos unos primeros planos excelentes para darle realce a la figura de Jack.

En fin, “El Resplandor” es una película que se ha convertido en lo que se ha denominado “Película de Culto” por el estilo de su significado histórico y su alejamiento a los convencionalismos estéticos o narrativos, que hacen de la película, ser poseedora de muchos seguidores, convirtiéndola en culto popular.

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