Beller Digital

El Mirador Norte es un lugar poco frecuentado

Dalton Herrera
Santo Domingo

Catorce kilómetros de área verde, lagos y caminos peatonales describen al Parque Mirador Norte que, pese a ser el más grande espacio de entretenimiento familiar que posee el Gran Santo Domingo, es, quizás, uno de los menos visitados.

Sus frondosos árboles impregnan un ambiente montañoso y sirven de refugio para los pajaritos carpinteros. La grama, que se encuentra bien cuidada, es sobrevolada por mariposas como si de un paraíso terrenal se tratara.

Los vehículos no pueden transitar en el interior para evitar dañar a los niños que, de solo ingresar por una de las seis puertas en que se puede accesar al Mirador Norte, corren y brincan por las calles del lugar.

En cada entrada del parque, hay diversos espacios de ocio y entretenimiento como canchas de baloncestos, casitas de juguetes, toboganes, columpios y terrazas para charlar y compartir entre familia.

Sesiones

El lugar es indicado para las fotografías, pero tiene su precio. Para ingresar con una cámara fotográfica y realizar una sesión de fotos es necesario pagar mil pesos. Los lagos, donde los patos nadan a sus anchas por debajo de los puentes, son tomas ideales desde los pequeños muelles para bodas y graduaciones.

Los manteles en las gramas con las pailas, platos y cucharas; son utilizados como adornos para inmortalizar aquellos momentos familiares desde el lente profesional.

Alquiler

Bicicletas de 12, 16, 20 y 26 pulgadas pueden ser alquiladas a costos asequibles. Desde 75 a 150 pesos, las personas pueden pedalear durante media hora por los senderos del parque.

Pero si no quiere utilizar las piernas, puede alquilar botes desde 100 a 300 pesos para remar por las hermosas lagunas que se encuentran en el Mirador Norte. Las embarcaciones poseen capacidad para aguantar desde 10 a 25 personas, todo depende del nivel de agua que contenga el lago.

Otra de las novedades son los caballos, que también son alquilados durante media hora por la suma de 100 a 200 pesos, dependiendo el animal.

Área infantil

Los niños se deslizan por el tobogán y las niñas se balancean en el columpio; mientras sus padres sonríen en un domingo soleado. Esa es la imagen familiar más común en el Parque Mirador Norte. Las casitas, con sus laberintos infantiles y pocos complicados, mantienen ocupados a los infantes que se escabullen para tratar de no ser encontrados por sus hermanitos o amiguitos que conocen en esos momentos.

¿Falta de seguridad?

Ciudadanos que acostumbraban con sus familias al Parque Mirador Norte, aseguran que la falta de seguridad en los alrededores y el aumento de la criminalidad, son posibles causas de que las personas opten por no asistir allí.

“Antes siempre se escuchaban de atracos y es por eso que ya no asisto allí. Antes yo iba con mi familia y nos pasábamos el día, pero ya no lo hago”, expuso Félix Lugo, antiguo visitante.

Debe ser promocionado

Aunque cuenta con recursos de la naturaleza y está bien cuidado por los encargados, el Parque Mirador Norte no aglutina la cantidad de personas. El inmenso espacio que sirve de recreo familiar, al parecer, por su poca promoción, es ignorado por muchos ciudadanos que en ocasiones desean despejar la mente o compartir con sus parientes y no saben en dónde hacerlo.

El área protegida más grande de Santo Domingo es un lugar que hace olvidar los problemas del diario vivir y transportan a una zona que muchos quisieran siempre acudir pero que no lo hacen, por la inseguridad de los alrededores.

Deja un comentario

Galería de fotos

Designed by Sotecomp 809-344-7777